1.e4 c5 2.Nf3 Nc6 3.d4 cxd4 4.Nxd4 Qc7
Las opciones más populares son: 4...Nf6; 4...e6; 4...g6
5.Nxc6
Un cambio sin duda no obligado 5.Nc3 se muestra como una posibilidad, y luego seguir con 5...e6 6.Be3 a6 7.Bd3 Nf6 8.0–0
5...bxc6 6.g3N

Novedad teórica de esta partida. Se ha ensayado con anterioridad 6.Bd3 Nf6 (6...g6 7.0–0 Bg7 8.Nc3 Rb8 9.Kh1 Nf6 10.Qe2 0–0 11.f4 d5 12.f5 dxe4 13.Nxe4 Nxe4 14.Bxe4 1–0 Andres Gonzalez,I-Pogorelov,R/Collado Villalba 2003/EXT 2004 (40)) 7.0–0 (7.c4 e5 8.0–0 Bc5 9.Nc3 d6 10.Rb1 a5 11.a3 0–0 12.b4 axb4 13.axb4 Bd4 14.Ne2 Bg4 15.Qc2 Bxe2 16.Qxe2 0–1 Kresovic,V-Teske,H/Baden-Baden 2002/CBM 088 ext (32)) 7...g6 8.f4 d6 9.Qf3 Nd7 10.Bd2 Bg7 11.Bc3 Bxc3 12.Nxc3 Qb6+ 13.Kh1 Qxb2 14.Bc4 Qb4 15.Bb3 0–0 16.Rab1 1–0 Karaklajic,N-Kurajica,B/Zagreb 1977
6...e5!
Las negras cortan de raíz las posibles presiones que el alfil de casillas claras del blanco se prestaba a gestionar sobre la diagonal h1–a8. Otra posible continuación era: 6...Nf6 7.Bg2 d5 8.exd5 cxd5 9.0–0 Bg4 10.Qd3 (10.Qd4 e6 11.Bg5 Bc5 12.Qa4+ Qd7 13.Nc3 Be7 14.Qxd7+ Kxd7 con relativa igualdad) 10...Rc8 11.h3 Be6 12.Nc3 (12.c3 Qd7 13.g4 h5 14.g5 Bf5 15.Qe3 Ne4 16.Nd2 Nxd2 17.Bxd2 f6 con buen juego negro) 12...Qd7 13.Rd1 y las blancas lucen un poco mejor desarrolladas
7.Bg2
7.Nc3 Bb4 8.Qg4 Kf8 (Si 8...Bxc3+ 9.bxc3 g6 10.Qf3 d6 11.Bg2 Be6 12.0–0 las blancas contarían con la ventaja hipotética de la pareja de alfiles) 9.Bd2 d5! y las negras están mejor
7...Bc5
Una jugada insípida que no genera ninguna perspectiva real a las negras. Mejores chances resultan de 7...Ba6 oponiéndose al desarrollo blanco 8.Nd2 Rb8 9.Nb3 Nf6 10.c3 Be7 11.Bg5 d6 (11...0–0 12.Bf1 Bb7 13.Bd3 c5 14.Bc2 (14.c4 h6 15.Bxf6 Bxf6 16.0–0 a5 17.Nd2 Qb6) 14...c4 15.Nd2 d5³) 12.Bxf6 Bxf6 13.Bf1 Bb7³
8.Qg4
Lo más incisivo. Débil resulta 8.Nc3 Nf6 9.Bg5 Qb6 10.0–0 Qxb2 11.Na4 Qd4 12.Nxc5 Qxc5 13.Bxf6 gxf6 14.Qf3 Qe7 con mejor posición del negro
8...Kf8!
Si acaso 8...Bb4+ 9.c3 Bf8 10.Qe2 Nf6 11.0–0 Bb7 12.Be3 c5 (no es prudente el prematuro contra juego central 12...d5 13.exd5 cxd5 14.Bd4 e4 15.Re1 Be7 16.Nd2 0–0 17.f3 con dominio del blanco) 13.Nd2 d5 14.exd5 Bxd5 15.Qb5+ Qd7 16.Qxd7+ Kxd7 17.Bxd5 Nxd5 18.Rad1 con ventaja blanca debido a su mejor desarrollo y estructura de peones
9.Qe2!
Muy bien jugado. Las blancas no tienen nada mejor que reorganizar sus piezas. Contra 9.Nc3 las negras toman el centro con 9...d5 10.Qd1 d4 11.Ne2 Rb8 12.0–0 Ba6 13.a3 Nf6 14.b4 Bb6 15.a4 Qd7 16.Ba3 Kg8 17.a5 Bc7 18.Re1 c5 y todo bien
9...d6
9...Ne7 10.0–0 (10.c4 Ba6 11.Nc3 Rd8 12.0–0 d5) 10...d5 11.exd5 cxd5 12.Be3 Bd6 13.c3 Be6÷
10.Be3?!
Las blancas no tienen por que luchar contra el mal ubicado alfil en c5 de su rival. Resulta más juiciosa la sencilla 10.Nd2 Ne7 11.0–0 y las negras deben buscar un desarrollo artificial.
10...Bxe3
También se puede retrasar este cambio mediante 10...Bb6 11.0–0 Nf6 12.Nd2 Bg4 13.Qd3 Bxe3 14.Qxe3 Rd8 15.f4 Bc8 16.h3 Qb6 17.Nc4 Qxe3+ 18.Nxe3 exf4 19.gxf4 Re8; 10...Qb6 Otra opción de juego prometedor es 11.Bxc5 Qxc5 12.Nc3 Rb8 13.Nd1 Be6 14.c3 Nf6 15.b4 con juego parejo.
11.Qxe3 Qb6!?
(11...Nf6 12.0–0 Rb8 13.b3 h6) . El Gran Maestro Polaco sabe que sus chances más notables se encuentarn en eliminar el juego pesado de la dama blanca y llevar a su rival a un final con limitado accionar de sus piezas menores y torres. He aquí un claro ejemplo de la capacidad en la toma de decisiones basados en conjeturas formales de la partida toda.
12.Qxb6?!
Las blancas cambian sin poner objeción. Presumen que trás el cambio de las damas la partida desembocará en una aburrida situación de equilibrio donde los chances de tablas se darán con facilidad pero...
Era quizá más titánico 12.Qa3 c5 13.Nd2 Ba6 14.Bf1 Bxf1 15.Rxf1 Qb5 16.c4 Qb6
12...axb6 13.0–0?! 
Una jugada natural pero poco efectiva a la hora de aspirar a alguna iniciativa. Mejor y menos entregada es 13.a4 Ba6 14.b4 Nf6 15.Nc3 con buen juego para ambos. Nuevamente se demuestra la diferencia entre el concepto del jugador bisoño y la de un jugador experimentado al decidir sobre la seguridad del rey, en uno u otro caso de la partida.
13...Be6!
13...Nf6 14.a4 Ke7 15.b4 Be6; 13...Ne7 14.Rd1±; 13...Nf6 14.a4 Ke7 15.b4 Be6 16.f4 Ra6 17.Nc3 Rha8 18.fxe5 dxe5
14.Nc3
14.a4 Ke7 15.b4 Nf6 16.f4
14...Ke7 15.a3 h5 16.h4 Nf6 17.Rad1 Rhg8
Contra 17...Rhb8 18.Rd2 b5 las blancas pueden seguir con 19.Rfd1 Ne8 20.Bf3 b4 21.axb4 Rxb4 22.b3 g6 23.Be2 Rb7 24.f4 Kf6 con relativa igualdad
18.f3?!
Las blancas dejan pasar un gran chance, por lo menos de inquietar el juego central del negro. Era mejor 18.Rd2 Rgd8 19.Rfd1 presionando y conteniendo el centro enemigo
18...g5
Las negras tratan de crear la primera debilidad en el territorio blanco mediante la abertura de la columna g

18...Bc4 19.Rf2 g5
19.Kh2?
Menos comprometedor resultaba al blanco 19.Kf2 gxh4 20.gxh4 Rg7 21.Rg1 Rag8 22.Bh1 Rxg1 23.Rxg1 Rxg1 24.Kxg1 Nd7 y aunque las negras se mantienen mejor por la inocua situación del alfil blanco en h1, las blancas pueden aspirar a mantenerse luchando. La decisión de llevar el rey hacia el borde, está arraigada en la mente del jugador de piezas blancas, por el simple hecho de defender el peón de h más que en poner en seguridad a su debilitado monarca. Esto demuestra la
incoherente forma de pensar de un jugador de escasos recursos, al preferir siempre mantener el equilibrio material y no el posicional.
19...gxh4 20.gxh4 Nd7!
Otra característica clave de la experiencia ajedrecística es la capacidad de maniobra. Una vez que se han agotado los recursos tácticos combinatorios o agresivos, los grandes maestros saben reorganizar sus piezas según haga falta y provocar giros o cambios sutíles en las posiciones, este motivo o tema es indudablemente un punto flaco en los jugadores de poca experiencia

El comienzo de una definitoria maniobra que pone a las claras el fino estilo posicional del GM polaco y ex campeón de Europa
21.Bh3
21.Rd2 También es posible 21...Nf8 22.Rfd1 Rd8 23.Na4 Ng6 24.Nxb6 Rb8 25.Na4 Nxh4 con fuerte iniciativa negra
21...Nf8
Otra posibilidad de concretar la clara ventaja negra es por medio de 21...b5 22.f4 exf4 23.Rxf4 Ne5 24.Bxe6 fxe6 25.Ne2 Rg7 26.Rdf1 Ng4+ 27.Kh3 Ne3 28.R1f3 e5 29.Rf6 Rh8 30.Rxd6 Kxd6 31.Rxe3 Rf7 ganando fácilmente
22.Rg1
En nada cambia la situación 22.Bxe6 fxe6 (No es mejor 22...Nxe6 23.Ne2 Rg6 24.c4 Ra4 25.Rc1 Kd7 26.Rfd1 con cierta resistencia) 23.Ne2 Ng6 24.Kh3 d5 tomando el centro decididamente
22...Ng6
22...Rxg1 23.Rxg1 Ng6 24.Bxe6 Kxe6 25.Rg5 Nf4 26.Na2 Ra4 27.Nb4 f6 28.Rg7 c5 29.Nc6 d5 30.Nd8+ Kd6 31.Nb7+ Kc6 32.exd5+ Nxd5 33.Nd8+ Kd6 34.Nf7+ Ke6 35.Nd8+ Kf5 36.Kg3 Rd4 37.Nc6 Rd2
23.Bxe6 Kxe6
Las blancas están perdidas y también se podía seguir con 23...fxe6 24.Kh3 Raf8 25.Rdf1 Rf4–+ aprovechando económicamente la columna f
24.Kh3 Nf4+ 25.Kh2 Ng6
[25...d5]
26.Kh3 Nf4+
26...Rad8 27.Ne2 d5
27.Kh2 d5! 
Las negras llevan toda la presión a las columnas centrales para en su debido momento girar el eje de gravedad hacia la columna g o d según sea el caso...
28.Rxg8?
Las blancas desesperadas hacen este cambio con idea de minimizar la presión y aligerar la defensa en base a la simplificación de material. Aunque tampoco es prometedor 28.Rde1 f5 29.exd5+ cxd5 30.Ne2 Nxe2 31.Rxe2 Rxg1 32.Kxg1 d4–+
28...Rxg8 29.Rg1?
[29.Rd2 f5!]
29...Rd8!
Contra 29...Rxg1 se gana mediante 30.Kxg1 d4 31.Na4 b5 32.Nc5+ Kd6 33.Nb7+ Kc7 34.Nc5 Ng6
30.exd5+ cxd5 31.Rd1
Si 31.Nb5 d4 32.Nc7+ Kf6 33.Nb5 d3 34.c4 Ke6 35.Rd1 f5 36.Nc3 Rd4 37.b3 e4 con una apabullante posición
31...Rg8 32.Rg1
[32.Rd2 f5]
32...Rc8!
amenazando d4

33.Kh1 d4 34.Ne4 Rxc2 35.Rg8 f5 36.Re8+ Kd7 37.Nf6+ Kd6
y las blancas se rinden ante las inevitables perdidas. Buena labor posicional del GM Macieja
0–1